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La Vanguardia.- La rápida actuación de las testigos y la decisión acertada de no emplear agua para sofocar las quemaduras han logrado evitar males mayores
El agresor es un hombre árabe sobre quien no pesa ningún delito anterior ni denuncia alguna. Según han relatado algunos testigos, el autor de la agresión ha escapado a pie de la escena del suceso tapándose la cara con una gorra.
La Policía se centra en la posibilidad de que este sea un nuevo caso de violencia de género. No había ninguna orden de alejamiento en vigor solicitada por esta mujer, según fuentes policiales.
Ácido sulfúrico
En una primera inspección ocular los agentes han comprobado que había manchas de ácido -probabemente sulfúrico- en una motocicleta aparcada en el lugar de la agresión.
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